Dietas Protéicas: ¿Por qué limitar su uso?

En los últimos tiempos en el afán de mejorar el sobrepeso y la obesidad muchas personas se someten a dietas varias en la búsqueda de mejores resultados. Entre las más usadas figuran las dietas protéicas, las cuales se caracterizan por tener un predominio elevado de proteínas.

Debemos saber que una alimentación sana no basta con que aporte nutrientes indispensables, sino que estos deben guardar una cierta proporción para que el organismo los utilice convenientemente sin provocar alteraciones, con lo cual debemos guardar una relación entre proteínas, hidratos de carbono y grasas.

En el caso de planes normales el porcentaje de Pr se estable en un 15% del VCT del individuo. En las dietas proteicas este porcentaje se eleva a un 30 o 40%, bajando repentinamente los macro-nutriente como los HC y GR, que son el mayor aporte de energía disponible para nuestro mejor desempeño. Frente a este desbalance el cuerpo reacciona con efectos no deseados. Produce un adelgazamiento rápido, pero solo a corto plazo; se recupera rápidamente al abandonarse por motivos fisiológicos y psicológicos (como es la ansiedad).
La escasez de hidratos de carbono, pone en acción la utilización del músculo para producir energía, lo cual trae como consecuencia un metabolismo más lento, produciéndose un descenso de peso menor.

Al bajar el nivel de azúcares y glucosa como sustrato energético, el cuerpo toma la energía de las grasas con elevada producción de cuerpos cetónicos, entrando en estado de cetosis. Nuestro cerebro comienza a nutrirse con un combustible inadecuado que produce cambios fisiológicos tales como: apatía, cansancio, malestar, nauseas, sequedad bucal y mal aliento.
Este estado de cetosis produce alteraciones del sistema nervioso y disfunciones en las fibras cardíacas; también nuestro cuerpo para estabilizar el nivel ácido busca elementos alcalinos como el calcio extraído de nuestra masa ósea, nos descalcificamos.
Se utilizan proteínas muy grasas, con el peligro de elevar el colesterol, triglicéridos, ácido úrico, sobre carga del hígado y de los riñones. Por su bajo consumo de frutas y verduras son muy escasas en fibras naturales con consecuencias de estreñimiento y también con bajo nivel de vitaminas y antioxidantes.

No sugerimos seguir este tipo de DIETAS para adelgazar sino aprender a comer, a cambiar los hábitos, a incorporar la actividad física a la vida, a disfrutar de la variedad de alimentos sanos y disponibles para una mejor calidad de vida