Relación entre Depresión y Obesidad

Las personas que sufren de depresión tienen mayor riesgo de ganar peso, en comparación con aquellas que están felices, y la mayor cantidad de peso se deposita como grasa abdominal. De esta manera la depresión aumenta el riesgo de enfermedades como diabetes, cáncer, hipertensión, infarto, demencia, entre otros, ya que el exceso de peso es un factor de riesgo dominante.

El estrés crónico es el causante de la depresión, y este estrés es el que provoca un aumento en el peso.
La hormona cortisol, que se eleva cuando hay estrés, estimula el almacenamiento de grasa corporal, principalmente en el abdomen.
Por otro lado, algunos alimentos, especialmente aquellos altos en azúcar y grasa, ayudan a que la persona se sientan mejor y por eso son consumidos en mayor cantidad.

El problema con estos alimentos, como el chocolate, repostería, pan, galletas, entre otros, es que contienen muchas calorías.
Al ser alimentos de alto índice glicémico, elevan rápidamente la glicemia, produciendo picos en los niveles de insulina, hormona que regula la glicemia.

Estos picos hacen que la persona sufra de síntomas como dolores de cabeza, fatiga, ansiedad, cambios en el humor, y cuando los niveles de glicemia llegan a estar más bajos, la persona tiene la necesidad de buscar estos alimentos nuevamente para sentirse mejor.
En otras palabras se vuelve un círculo vicioso que provoca tanto un aumento de peso como cambios de humor.